Una gran cantidad de programadores no tiene ninguna, o por lo menos no demasiada, formación reglada. A excepción de una clase de Fortran que recibí hace décadas, no he dado ninguna formación reglada sobre programación. El término "autodidacta" es perfecto para referirse a personas como yo, pero es una definición que puede ser molesta. La mayoría de los programadores autodidactas han tenido un grupo de mentores que estaban altamente cualificados. ¡yo lo tuve y continuo teniéndolo! De modo que utilizaré el término autodidacta para referirme a los desarrolladores informalmente entrenados, pero sin olvidar a los que nos ayudaron en el camino.

Incluso siendo autodidacta, en la mayoría de las conversaciones puedo sostener mis propias ideas frente a mis "formados" mentores. Sin embargo, cuando aparecen términos como "cálculos lambda, sintaxis de arbol abstractas, NP-complete y teorías sobre automátas" entonces debo callarme. Si estos mentores no lo sabían ya (¡y lo sabían!) me marcan como a un impostor. Saben que no soy un programador de los de tarjeta con su nombre, soy un autodidacta. Esto es lo que  Rob Connery llama un  "imposter" (un impostor).

Escribir para aprender

 

Para nosotros, los programadores autodidactas, Connery ha escrito este gran libro, "The Imposter's Handbook." El libro solo cuesta $30, con 781 páginas, e intenta tapar algunos de los agujeros en el repertorio de conocimiento de los autodidactas. Cubre conceptos fundamentales de la informática que muchos de nosotros no hemos tenido tiempo de aprender. Piense en este libro como una versión de "Cliff notes" que resume una estantería llena de libros de informática. Connery no utiliza estas mismas palabras pero al leerlo podrá comprobar que él ha sido el primer objetivo de su libro: se ha comprometido a seguir escribiendo sobre estos temas para comprenderlos mejor y ayudar a los lectores a aprender como él lo hace (me viene a la memoria el gran libro  Writing to Learn del escritor William Zinsserbook ).

¡Elige y aprende!

El libro no trata de enseñarlo todo porque Connery anima a sus lectores a aprender por su cuenta. Ofrece ejercicios para muchos temas de ingeniería informática y conceptos complejos. Pero el esfuerzo de  Conery y sus grandes ilustraciones, casi infantiles pero muy efectivas, hacen que todo sea muy accesible.

Dicho esto, El libro se adentra en cuestiones que pueden parecer difíciles. Es posible que al principio no veas demasiado interesante aprender sobre Bif-O o puedas creer que aprender un poco de cálculo lambda no te hará un mejor programador de AVR o de RPG.  Está bien. Salta los primeros capítulos y vé directamente a los capítulos de estructura de datos, lenguages de programación, bases de datos y diseño de software. Hay contenidos de gran calidad  y de mucho interés para autodidactas de cualquier nivel.

¡Algo conseguirás!

El sentido de este libro se resume en una página cerca del final del libro: Sea un explorador. Supere fronteras. Indague todo lo posible. Llegue hasta el fondo. Nunca deje de aprender. Por estas y otras muchas razones, para aquellos que están en un callejón sin salida "técnicamente hablando", ¡hay que tener este libro!